El Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades de El Salvador alcanzaron un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la segunda y tercera revisiones combinadas del programa de 40 meses del Servicio Ampliado del FMI (SAF). El comunicado oficial, fechado el 3 de septiembre de 2026, contiene dos elementos que interesan directamente a quienes siguen la adopción de Bitcoin: una descripción explícita del origen de los bitcoins que el país ha sumado desde la primera revisión y un compromiso para modernizar el marco de supervisión de los activos digitales.
El acuerdo todavía no es definitivo. Depende de la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y del cumplimiento de medidas previas ya acordadas. Si se concreta, El Salvador recibiría alrededor de USD 140 millones (DEG 101,96 millones).
Qué acordaron El Salvador y el FMI en estas revisiones
El texto corresponde a una declaración de fin de misión firmada por el señor Torres, jefe de misión del FMI para El Salvador. El organismo afirma que el programa «continúa arrojando resultados positivos», que la actividad económica superó las expectativas y que los desequilibrios fiscales y externos se están corrigiendo conforme a los compromisos pactados.
Los entendimientos alcanzados cubren varios frentes:
- Profundizar la consolidación fiscal: el superávit primario del Sector Público No Financiero pasaría de 2,9 % del PIB este año a 3,7 % del PIB en 2027, en línea con el objetivo de la Ley de Responsabilidad Fiscal de bajar la deuda pública al 80 % del PIB para 2030.
- Fortalecer el sistema de pensiones, con el reconocimiento de las obligaciones derivadas del vencimiento del período de gracia para el pago de intereses a los fondos privados de pensiones y la aprobación de una reforma paramétrica el próximo año.
- Preparar una reforma del servicio civil.
- Seguir reforzando los colchones de reservas y liquidez, que ya superaron las metas del programa.
- Avanzar en transparencia y gobernanza: mejoras al marco de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, publicación de declaraciones patrimoniales de altos funcionarios y mayor transparencia sobre los beneficiarios finales.
Qué dice exactamente el FMI sobre la acumulación de Bitcoin
Este es el párrafo que conviene leer literalmente, sin intermediarios. La versión en español del comunicado señala:
«La acumulación de Bitcoin desde la primera revisión refleja donaciones privadas y no ha implicado el uso de recursos públicos».
Fondo Monetario Internacional, comunicado de prensa del 3 de septiembre de 2026
La versión en inglés del mismo comunicado es algo más precisa sobre el mecanismo de verificación: indica que se ha proporcionado documentación que verifica que la acumulación de Bitcoin desde la primera revisión corresponde a donaciones privadas y que no se utilizaron recursos públicos. Es decir, el FMI no está emitiendo una opinión sobre Bitcoin: está dando por recibida y revisada una documentación presentada por las autoridades salvadoreñas.
El resumen ejecutivo del propio comunicado repite la idea en términos operativos: «no se han utilizado recursos públicos para la acumulación de Bitcoin».
Qué establece el acuerdo sobre acumulaciones futuras
Aquí está la restricción que continúa. El comunicado establece que, en adelante, no se prevé una acumulación adicional de Bitcoin más allá de las donaciones documentadas. La frase no prohíbe recibir donaciones, pero sí deja fuera del horizonte del programa cualquier compra con fondos públicos.
Chivo: menos Estado, más operador privado
El FMI indica que la participación pública en la billetera Chivo «se ha reducido sustancialmente». La propiedad mayoritaria y el control operativo fueron transferidos a un operador privado, mientras que el gobierno conservó una participación minoritaria y la responsabilidad de custodia sobre los activos de los clientes.
El organismo añade que continúan los esfuerzos para mejorar la transparencia de las tenencias de Bitcoin en las distintas billeteras. El comunicado no identifica al operador privado ni detalla el tamaño de la participación estatal remanente.
Un marco legal y de supervisión para los activos digitales
El tercer bloque relevante es regulatorio. Según el comunicado, también se alcanzaron acuerdos sobre medidas para modernizar el marco legal, regulatorio y de supervisión de los activos digitales, y para fortalecer los mecanismos de gobernanza y gestión de riesgos aplicables a las tenencias de criptoactivos del sector público.
El documento no especifica qué leyes se reformarían, qué autoridad asumiría la supervisión ni en qué plazos. Es un compromiso de política enunciado en una declaración de fin de misión, no un texto normativo.
La economía salvadoreña detrás del acuerdo
El FMI proyecta que el crecimiento del PIB real de El Salvador alcance 4,5 % en 2026, después de haber superado las expectativas en 2025. Atribuye ese desempeño a la inversión y el consumo privados, y a flujos robustos de remesas, turismo y capital, en un contexto de mejoras en seguridad y mayor confianza de los inversionistas. El organismo añade que el programa está contribuyendo a una reducción significativa de la pobreza.
Cómo ha evolucionado la relación entre el FMI y la política Bitcoin de El Salvador
El propio comunicado permite reconstruir la línea de tiempo del programa. El Servicio Ampliado fue aprobado por el Directorio Ejecutivo del FMI el 26 de febrero de 2025, con un acceso total de DEG 1.033,92 millones, equivalentes a unos USD 1.400 millones o al 360 % de la cuota del país. La primera revisión se concluyó el 27 de junio de 2025 y, hasta la fecha, se han desembolsado DEG 172,32 millones.
Lo que cambia en esta segunda y tercera revisión combinada es el tratamiento del expediente Bitcoin. Pasa de ser un asunto de restricciones y compromisos generales a un punto con verificación documental sobre el origen de los activos, una definición sobre la participación estatal en Chivo y un mandato explícito de modernización regulatoria. Lo que no cambia es el marco: sigue siendo un programa con condicionalidad, y la política de activos digitales se evalúa dentro de él.
Qué cambió y qué sigue igual
Sería inexacto leer este comunicado como un respaldo del FMI a Bitcoin. También sería inexacto leerlo como una derrota salvadoreña. Lo que hay es un acuerdo técnico en el que el organismo da por documentado el origen privado de la acumulación reciente, registra la salida del Estado del control de Chivo y fija como próximo paso un marco de supervisión más formal para los activos digitales.
Para el ecosistema Bitcoin de la región, la señal práctica es esa tercera pieza: la discusión ya no gira alrededor de si un Estado puede tener bitcoins, sino de cómo se documentan, custodian, supervisan y reportan esas tenencias. Esa es una conversación que también tendrá que darse en el Caribe, y que corre en paralelo a lo que ocurre fuera de las instituciones: la adopción comunitaria salvadoreña que dio origen al White Paper de Bitcoin Beach y que dominicanos como Carlos Gutiérrez han estudiado sobre el terreno no depende de las revisiones de un programa.
Fuente: Comunicado de prensa n.º 26/285 del Fondo Monetario Internacional, 3 de septiembre de 2026.
Imagen: sello institucional del Fondo Monetario Internacional (FMI), tomado de la publicación oficial citada. Fuente: Fondo Monetario Internacional (FMI).






